Un incendio forestal desatado en la localidad de Pennes-Mirabeau amenaza a la ciudad de Marsella y obligó al confinamiento de parte de la población, así como al cierre parcial del aeropuerto, según informaron las autoridades este martes.
La prefectura local envió una alerta masiva a los celulares: «Salgan del macizo forestal de inmediato. Refúgiense en un edificio sólido. Cierren ventanas y puertas», ante el avance rápido del fuego. La velocidad de propagación es crítica, señalaron los bomberos.
En respuesta, se desplegaron 168 bomberos, siete aviones y tres helicópteros para combatir las llamas, que ya arrasaron más de 350 hectáreas. El aeropuerto de Marsella, el cuarto más importante de Francia, canceló 54 vuelos y desvió otros 14.
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El ministro del Interior, Bruno Retailleau, advirtió: “Hay muchas razones para pensar que nos dirigimos hacia un verano de alto riesgo”, debido a las condiciones de calor extremo que afectan al país tras una ola de calor que superó los 40 °C.
A 200 kilómetros al oeste, en Narbona, otro incendio forestal arrasó más de 2.000 hectáreas y obligó a evacuar viviendas. “Lo he perdido todo. Mis caballos murieron y salvamos apenas unos 30 gracias a los vecinos”, lamentó Nathalie Bueno, gerenta de una caballeriza local.
Los expertos señalan que el cambio climático está intensificando la frecuencia y gravedad de los incendios. Las autoridades francesas temen que este patrón extremo se repita durante todo el verano en diferentes regiones del país.
Fuente: DW.
Imagen: Clement Mahoudeau/AFP.


