Miles de personas acompañaron el cortejo fúnebre del líder supremo iraní en la ciudad santa de Mashad. La ceremonia cerró una semana de homenajes marcada por el clima de tensión con Estados Unidos e Israel.
El líder supremo de Irán, Alí Jameneí, fue enterrado este jueves en la ciudad santa de Mashad, donde cientos de miles de personas participaron del cortejo fúnebre tras siete días de ceremonias realizadas en distintas ciudades de Irán e Irak.
El féretro de Jameneí, asesinado el 28 de febrero durante el inicio del conflicto con Estados Unidos, fue trasladado junto al de cuatro integrantes de su familia, entre ellos una nieta de 14 meses. La procesión concluyó en el mausoleo del imán Reza, donde fue sepultado por expreso deseo del propio líder religioso, según medios iraníes. La ceremonia final fue encabezada por su hijo mayor, el ayatolá Mostafá Jameneí.
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Durante el recorrido se mezclaron las expresiones de fervor religioso con consignas contra Estados Unidos e Israel. Muchos asistentes exhibieron carteles con amenazas dirigidas al presidente estadounidense, Donald Trump, mientras el Gobierno iraní volvió a responsabilizar a Washington y Tel Aviv por la muerte de Jameneí.
El entierro puso fin a una semana de multitudinarios homenajes, que incluyeron procesiones en Teherán, Nayaf y Karbala. Las autoridades iraníes buscaron mostrar una imagen de unidad en medio del conflicto regional y de un escenario interno marcado por el malestar económico y las recientes protestas. La ceremonia coincidió además con un nuevo recrudecimiento de las tensiones entre Irán y Estados Unidos, tras recientes ataques que dejaron al menos 14 muertos en territorio iraní y volvieron a poner en duda la continuidad del alto el fuego.
FUENTE: EFE.
IMÁGEN: EFE/STRINGER.


