Las declaraciones se produjeron dos días después de que la aviación israelí bombardeara un aeropuerto militar en Idlib, en el noroeste sirio. Israel afirmó que el lugar iba a recibir tropas turcas, mientras que Ankara negó esas acusaciones.
Katz sostuvo que Israel no permitirá que ningún país represente una amenaza para su seguridad. Además, cuestionó los discursos de Erdogan contra el Gobierno israelí y advirtió que no se pondrá a prueba la capacidad de Israel para defenderse.
El ataque contra la instalación militar siria representa una escalada en las tensiones entre Israel y Turquía, que se han incrementado durante los últimos meses debido a las posiciones enfrentadas de ambos gobiernos sobre la situación en Medio Oriente.
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En paralelo, el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, visitó a las tropas desplegadas en el sur de Siria. Durante la visita, pidió evitar que se genere una amenaza significativa en las fronteras de Israel.
La ofensiva en Idlib constituye una de las primeras acciones militares israelíes dirigidas indirectamente contra intereses turcos en Siria, más allá de las habituales acusaciones y cruces diplomáticos entre Ankara y Tel Aviv.
Fuente: DW.
Imagen: Handout/dpa/picture alliance.


