El Gobierno de Israel aprobó reabrir el proceso de registro de tierras en Cisjordania, una medida que no se implementaba desde 1967 y que permitirá inscribir de forma definitiva extensas áreas del territorio a nombre del Estado israelí. La decisión fue impulsada por los ministerios de Justicia, Defensa y Finanzas, según informó oficialmente el Ejecutivo.
El ministro de Justicia, Yaariv Levin, calificó la iniciativa como “una verdadera revolución en Judea y Samaria” —denominación bíblica utilizada por sectores nacionalistas israelíes para referirse a Cisjordania— y aseguró que el Gobierno reforzará su control sobre el territorio. El objetivo declarado es avanzar en el registro formal de tierras, dotando a la autoridad competente de presupuesto y recursos para ejecutar el proceso.
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La medida generó un inmediato rechazo por parte de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), presidida por Mahmud Abás, que la definió como una “anexión de facto” y una violación del derecho internacional. En un comunicado, la ANP sostuvo que la decisión contradice la Consejo de Seguridad de la ONU, en particular la Resolución 2334, que considera ilegales los asentamientos en territorio palestino ocupado.
También el movimiento islamista Hamás condenó la resolución israelí y la calificó como un intento de imponer prácticas colonialistas en el territorio. Desde la dirigencia palestina instaron a la comunidad internacional, especialmente a Naciones Unidas y a Estados Unidos, a intervenir para frenar la implementación de la medida.
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Por su parte, el Ministerio de Exteriores israelí acusó a la ANP de impulsar registros ilegales en el Área C —sector que representa alrededor del 60 % de Cisjordania y que, según los Acuerdos de Oslo, permanece bajo control administrativo y militar israelí—. En paralelo, el Gobierno de Jordania expresó su “rechazo absoluto” a la decisión y afirmó que Israel no posee soberanía sobre el territorio ocupado, advirtiendo que la iniciativa podría afectar la estabilidad regional y las perspectivas de un futuro Estado palestino dentro de las fronteras previas a 1967.
Fuente: EFE.


