El juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, ordenó este lunes la prisión domiciliaria del expresidente Jair Bolsonaro. La decisión se basa en el “reiterado incumplimiento” de medidas cautelares impuestas en el marco de la investigación por su presunta participación en una tentativa de golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
La resolución también prohíbe a Bolsonaro recibir visitas, salvo abogados o personas autorizadas por el tribunal, y le impide utilizar cualquier dispositivo móvil, incluso por intermediarios. El magistrado citó como detonante una videollamada difundida por su hijo Flávio Bolsonaro, en la que el exmandatario aparece dirigiéndose a simpatizantes durante una manifestación en Copacabana.
Aunque el video fue borrado, la Corte consideró que esa acción violó las restricciones judiciales vigentes. Según Moraes, el exmandatario actuó “consciente e intencionalmente” para generar material político, incitar movilizaciones y presionar ilegalmente al Poder Judicial.
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Bolsonaro enfrenta múltiples procesos por supuesta conspiración junto a exfuncionarios y militares para revertir su derrota electoral de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Las investigaciones incluyen su rol en la incitación a protestas y ocupaciones institucionales ocurridas en enero de 2023.
La Corte evalúa el conjunto de actos del exlíder de ultraderecha como parte de un intento coordinado por desestabilizar la democracia brasileña. La reciente participación virtual en actos públicos fue interpretada como una provocación deliberada al STF.
Esta medida marca un giro drástico en la causa, mientras avanza el juicio por el intento de golpe. Bolsonaro, que mantiene una fuerte base de apoyo, ahora deberá enfrentar las siguientes etapas del proceso judicial desde su residencia, bajo estricta vigilancia.
Fuente: Infobae.


