Un estudio alemán advierte que el aumento de la acidez en los océanos podría debilitar los dientes de los tiburones y afectar su capacidad de cazar.
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Los dientes de los tiburones, reconocidos como algunas de las armas más afiladas de la naturaleza, podrían verse seriamente comprometidos debido a la acidificación de los océanos, un fenómeno causado principalmente por el aumento del CO2 atmosférico generado por la actividad humana. La investigación, publicada en Frontiers in Marine Science, alerta que la degradación estructural de los dientes podría afectar incluso a depredadores tan adaptados como los tiburones.
El estudio, realizado por la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf (Alemania), examinó los dientes de tiburón de arrecife de punta negra. Los investigadores expusieron 16 dientes intactos a agua con un pH de 8,1 (actual) y 7,3 (estimado para 2300) durante ocho semanas. Los resultados mostraron grietas, agujeros y degradación estructural, además de un aumento de la circunferencia dental en condiciones más ácidas, lo que evidencia un debilitamiento de estas herramientas esenciales para la supervivencia.
“Observamos daños visibles en la superficie de los dientes, incluyendo grietas y corrosión de las raíces”, explicó Sebastian Fraune, uno de los autores. El estudio también destacó que, aunque los tiburones vivos pueden reemplazar o remineralizar dientes, este proceso tendría un coste energético mayor en aguas más ácidas, afectando su eficiencia como depredadores.
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La acidificación oceánica no solo amenaza a los tiburones: descensos moderados del pH pueden afectar a otras especies con ciclos de replicación dental más lentos o generar efectos acumulativos en el tiempo. Los investigadores remarcan la necesidad de mantener el pH oceánico cerca de niveles actuales para preservar la integridad física de los depredadores marinos y la estabilidad de los ecosistemas marinos.
“Es un recordatorio de que los efectos del cambio climático se propagan por toda la cadena alimentaria”, concluyó Maximiliam Baum, investigador principal del estudio. Los futuros trabajos deberán centrarse en tiburones vivos para evaluar cómo la acidificación impacta la estructura química, resistencia y regeneración de sus dientes en condiciones naturales.
Fuente: DW
Foto: Archivo


