“Quienes perduramos en el Jardín también tenemos otros malos recuerdos como el incendio de 2015 la Iglesia de los Mormones, donde funcionaba el jardín”, aludió la docente.
“No he podido acercarme porque estoy en cuarentena obligatoria, he venido de afuera y no puedo salir de casa, solamente recibí información de compañeras que se acercaron al lugar”, indicó.
“El jardín tiene una torre con dos tanques y las bombas que proveen de agua al edificio principal, que está bastante alejado y que por suerte no corrió riesgo”, explicó sobre el incendio intencional.
“Teníamos cosas importantes como documentación, pero como la puerta había palanqueada a principios de año, resguardamos las cosas de valor dentro de la institución”, aclaró.

“Lo que quedó en esa dependencia son las bombas, que por suerte no fueron alcanzadas por el fuego, y mucho material descartable que utilizamos con los chicos”, precisó Mangini.
“Sabemos que el fuego salió por el techo, hizo un efecto chimenea y derritió completamente los tanques, por supuesto que hicimos la denuncia en la Comisaría Segunda”, expuso la directora.
“Habíamos puesto en marcha a partir de la flexibilización de algunos permisos la presencia del portero, además de un sereno durante la semana y otro el fin de semana”, dijo sobre el cuidado del edificio.
“Cuando inauguraron el jardín, lo hicieron con el cerco perimetral de alambre de obra y postes de madera, hicimos varios reclamos, empezaron a construir el paredón cuatro veces, pero abandonaron las obras, desconocemos los motivos, y en noviembre del año pasado nos robaron gran parte del mallado y el jardín quedó totalmente desprotegido”, analizó.

“Desde entonces rompieron picaportes, arrancaron timbres, picaron las paredes, nos hicieron muchos daños en la parte externa y con el temor que sucederían cosas más graves”, remarcó.
“Cuando sucedió lo del incendio quedamos un poco a la deriva, el Jardín depende del municipio, hemos hecho muchos reclamos, incluso el año pasado los papás se involucraron en el reclamo, pero sin respuestas”, se quejó.
“No sabemos si nuestros reclamos llegaron al intendente, quiero creer que sí, que todos los funcionarios están informados. Todos los reclamos, en las formas posibles, lo hemos hecho”, insistió.
“Este año estaban inscriptos, porque no alcanzamos a comenzar las clases, 67 niños, de 45 días a dos años en ambos turnos, es una matrícula importante”, destacó sobre la prestación del Jardín Maternal de Planta de Gas.


