El conflicto entre Israel y Hezbolá ha cobrado más vidas y dejado heridos en ambos bandos, mientras la comunidad internacional intensifica los esfuerzos por lograr un alto el fuego en Oriente Próximo.
MIRÁ TAMBIÉN | China consolida la cooperación con Latinoamérica con 60 acuerdos
La violencia en Oriente Próximo alcanzó un nuevo pico este domingo, con un cruce de ataques entre Israel y la milicia Hezbolá, que ha dejado al menos seis heridos en el territorio israelí. Hezbolá lanzó más de 180 cohetes desde Líbano, como respuesta al ataque aéreo israelí del sábado en Beirut, que cobró la vida de 29 personas e hirió a otras 67, uno de los peores desde que comenzó la escalada de hostilidades entre ambos actores.
Uno de los ataques de este domingo alcanzó la base militar de Shraga, ubicada al norte de Acre, sede administrativa de la brigada Golani de Israel, involucrada en la invasión del Líbano. Además, Hezbolá asumió la responsabilidad de dos ataques en las cercanías de Tel Aviv, uno contra la base de Inteligencia de Gilot, que alberga la unidad 8200 de inteligencia militar de Israel, y otro en Petah Tikva. También se reportaron ataques con drones en la base naval de Ashdod, aunque el Ejército israelí no ha confirmado este último.
En cuanto a las víctimas, entre los heridos en Israel se encuentra un hombre de 60 años en estado grave debido a la metralla de un cohete que impactó en Kfar Blum, además de otros heridos de carácter leve en el norte del país, tras la destrucción de un edificio residencial en Haifa. En respuesta, Israel ha continuado su campaña de bombardeos contra posiciones de Hezbolá en el sur y este del Líbano, así como en los suburbios del sur de Beirut. Uno de estos ataques ha dejado un militar libanés muerto y a otros 18 heridos.
MIRÁ TAMBIÉN | Perú reiteró que no reconocerá a Nicolás Maduro como presidente
Israel ha asegurado que este ataque no tenía como objetivo al Ejército libanés, y el Ejército israelí lamentó el incidente, aclarando que sus operaciones se centran en Hezbolá y no en las fuerzas armadas libanesas. Desde que comenzaron las hostilidades, más de 40 militares libaneses han perdido la vida en estos enfrentamientos.
La escalada de violencia ha provocado también una dura crítica por parte del primer ministro libanés, Nayib Mikati, quien calificó la explicación de Israel como insuficiente y acusó al gobierno israelí de rechazar cualquier posible solución al conflicto. «Los mensajes del enemigo israelí, que rechazan cualquier solución, continúan y están escritos con sangre libanesa», lamentó Mikati, haciendo referencia al reciente ataque israelí como una reacción negativa a los esfuerzos de paz en la región.
Mientras tanto, el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha hecho un llamado urgente desde el Líbano para que tanto Israel como Hezbolá acepten el alto el fuego propuesto por Estados Unidos esta misma semana, mientras la comunidad internacional se esfuerza por evitar que el conflicto se extienda aún más.
Fuente y foto: 20 Minutos


