La organización Reporteros Sin Fronteras alertó que la libertad de prensa a nivel global alcanzó su peor nivel en un cuarto de siglo. Según su informe anual, el 52,2% de los países se encuentra en una situación “difícil” o “muy grave”, una cifra muy superior al 13,7% registrado en 2002.
El deterioro responde, en gran medida, al aumento de la presión política, social y económica sobre los medios. La organización señaló que, desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, se expandió un marco legislativo más restrictivo vinculado a políticas de seguridad nacional.
Además, el porcentaje de población mundial que vive en países donde la prensa es considerada “libre” cayó drásticamente: pasó del 20% a menos del 1%. Solo siete países del norte de Europa, liderados por Noruega, se mantienen en la categoría más favorable.
En el caso de Estados Unidos, el informe destaca un retroceso en la clasificación, influido por los ataques del presidente Donald Trump hacia los medios y recortes en el financiamiento de emisoras internacionales. El país cayó al puesto 64 en el ranking.
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América Latina también muestra señales preocupantes. Argentina descendió 11 posiciones hasta el lugar 98, en un contexto marcado por tensiones entre el gobierno de Javier Milei y la prensa. Situaciones similares se observan en El Salvador, bajo la gestión de Nayib Bukele.
Otros países como Ecuador y Perú registraron fuertes caídas, en medio de violencia, asesinatos de periodistas y presiones estatales. A nivel global, naciones como Arabia Saudita, Rusia, Irán, China y Eritrea se ubican en los últimos puestos del índice.
Fuente: DW.
Imagen: Michael Buholzer/KEYSTONE/picture alliance.


