La recaudación tributaria en Argentina acumuló ocho meses consecutivos en caída y cerró el primer trimestre de 2026 en su nivel más bajo desde 2013, generando preocupación por el impacto en el equilibrio fiscal y las metas acordadas con el FMI.
En marzo, los ingresos fiscales alcanzaron los $16 billones, con una suba nominal del 26,2 %, aunque en términos reales representaron una caída superior al 4 %. En el acumulado trimestral, el descenso fue del 7,5 %, según estimaciones privadas.
El retroceso se explica principalmente por la fuerte baja en los impuestos vinculados al comercio exterior, que cayeron un 27 %, además de la merma en tributos asociados al empleo (-4 %) y a la actividad económica (-2,9 %).
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Especialistas señalan que la caída en el comercio exterior responde al adelantamiento de liquidaciones tras la suspensión de retenciones en el agro, mientras que la menor recaudación por empleo se vincula a la caída del salario real y a la reducción del trabajo formal.
En paralelo, el gasto público mostró señales mixtas: en marzo creció 1,7 % interanual en términos reales, aunque en el trimestre acumuló una baja del 3,3 %, con fuerte aumento en subsidios y recortes en transferencias a provincias y programas sociales.
El escenario fiscal pone presión sobre el objetivo oficial de sostener el superávit primario, clave del programa económico. Con metas que oscilan entre 1,5 % y 2,2 % del PBI, el Gobierno apuesta a una recuperación de la actividad, aunque advierten que, sin repunte de la recaudación, podrían profundizarse los ajustes.
Fuente: TN.


