El recorte de frecuencias de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se profundizó este miércoles y ya alcanza una reducción del 30 %, afectando a miles de usuarios que enfrentan demoras y largas filas en distintos puntos clave.
La situación se replica tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el conurbano bonaerense, donde los pasajeros deben esperar más tiempo para abordar unidades que llegan colmadas, generando malestar generalizado.
Entre las principales causas del ajuste se encuentra el aumento del precio del gasoil, que subió un 25 % en el último mes como consecuencia del conflicto en Medio Oriente, lo que impactó directamente en los costos operativos de las empresas.
En zonas neurálgicas como Liniers y Constitución, las filas se extienden por varias cuadras y los usuarios describen viajes de hasta seis horas diarias entre ida y vuelta, en condiciones cada vez más complicadas.
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Las empresas del sector reclaman al Gobierno una actualización en la estructura de costos y subsidios, ya que sostienen que los valores actuales no reflejan el incremento del combustible ni la realidad económica del servicio.
Ante este escenario, el Gobierno convocó a una reunión con las cámaras de transporte para este jueves 9 de abril en la Secretaría de Transporte, donde buscará destrabar el conflicto y evitar un paro, mientras prevé el envío de fondos para sostener el sistema.
Fuente: TN.


