En Villa Turismo, Sabrina Catacci ya desenterró las primeras botellas preparadas el año pasado y explicó a Radio 3 el significado de uno de los rituales más arraigados del invierno.
Con la llegada del 1° de agosto, la celebración de la Pachamama vuelve a reunir a miles de personas en torno a una de las tradiciones más populares: tomar caña con ruda para agradecer a la tierra y pedir protección. En Villa Turismo, en El Bolsón, Sabrina Catacci ya desenterró las primeras botellas elaboradas y enterradas durante el invierno pasado para compartir en esta fecha especial.
En diálogo con Radio 3, Catacci explicó que el tiempo de maceración es fundamental para la preparación. «La caña que van a tomar este año ya tiene su añejamiento desde el año pasado. La dejamos reposar para que el licor se impregne con toda la energía de la ruda y, como dice la tradición, ayude a espantar los males físicos y espirituales», señaló.
La viverista también aclaró que existen diferencias entre la ruda macho y la hembra, tanto desde el conocimiento popular como desde la botánica. «En el saber popular dicen que la planta macho tiene las hojas más robustas y fuertes, mientras que la hembra es más delicada. Botánicamente son especies distintas, pero ambas forman parte de esta costumbre que fue adoptándose con el paso del tiempo», comentó.
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Sobre el origen del ritual, Catacci recordó que la práctica tiene raíces indígenas y fue transformándose con la llegada de nuevas especies vegetales. Además, explicó que la costumbre más difundida consiste en beber tres tragos en ayunas. «Según las tradiciones familiares, se toman tres traguitos y el tercero se ofrece a la Pachamama como una forma de agradecer. Hay quienes toman siete, pero depende de cada familia y de sus creencias», indicó.
La entrevistada agregó que el ritual no se limita únicamente al primer día de agosto. «Se puede realizar hasta el 15 de agosto, coincidiendo con la época de plantación. Es un momento muy especial porque también nos conecta con la tierra y con el inicio de un nuevo ciclo para la naturaleza», afirmó.
Catacci impulsa el vivero y jardín holístico Entre Hadas y Flores, ubicado en Villa Turismo, donde además de cultivar plantas aromáticas, medicinales y ornamentales, promueve actividades vinculadas al bienestar y la conexión con la naturaleza. Allí también comenzó hace años la elaboración artesanal de la tradicional caña con ruda, una costumbre que continúa transmitiéndose de generación en generación.



