El abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes (ASI) dentro del ámbito intrafamiliar constituye una de las vulneraciones más graves a los derechos humanos, con consecuencias profundas y de largo plazo. En este tipo de situaciones, el daño se agrava por la relación de dependencia y confianza existente dentro del propio hogar.
La especialista Sonia Vaamonde advierte que estas violencias no deben interpretarse como hechos aislados producto de patologías individuales, sino como dinámicas sostenidas por relaciones de poder desiguales que permiten la persistencia del silencio y la impunidad.
En estos contextos, las víctimas suelen quedar atrapadas en una contradicción emocional extrema, ya que el agresor es también quien debería brindar cuidado y protección. Esto genera mecanismos de defensa como la disociación, la negación o el silencio prolongado.
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El texto remarca que el abuso intrafamiliar se sostiene en el secreto y en la dificultad de poner en palabras lo vivido, por lo que la detección no puede limitarse únicamente al relato verbal, sino también a cambios de conducta, síntomas físicos y alteraciones en el desarrollo.
Desde el Ministerio Público Fiscal de Chubut, a través del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD), se brinda acompañamiento interdisciplinario con asistencia jurídica, psicológica y social, además de acciones de prevención, capacitación y sensibilización comunitaria.
El SAVD funciona como un dispositivo gratuito y confidencial destinado a víctimas de delitos y sus familias, con el objetivo de fortalecer la respuesta institucional y promover entornos más seguros para la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Fuente: Ministerio Público Fiscal.


