El caso es de Trelew y se trata de un menor de 17 años del que la policía asegura que a su corta edad tiene ya un abultado prontuario; es aquel que hace poco en una pelea con su novia le pegó y le mató el perro. El jueves había sido detenido por sustraer mercadería de una tienda del centro y al día siguiente a horas de ser liberado fue apresado con un cómplice de 20 años por robar cosas de un vehículo. Ahora, por orden de un juez, está internado en el sector de “salud mental” del hospital local, con custodia policial.
Había sido alojado en el COSE pero con el correr de las horas esa medida fue cambiada por la internación; ¿qué hizo o qué pasó en el medio para que la autoridad judicial considerara que no está en sus cabales? ¿Será por adicción a las drogas?
El otro sujeto que cayó con él, el mayor de edad, esperaba la realización de la audiencia de control de detención alojado en la comisaría Primera.
Ambos fueron detenidos el viernes, alrededor de las cinco de la madrugada, en el radio céntrico de la ciudad. A uno, al menor, lo atraparon tras una persecución en la puerta de la biblioteca Agustín Álvarez, en avenida Fontana y San Martín, y al cómplice a una cuadra del edificio de la Municipalidad; en pasaje Mendoza y Rivadavia.
La policía los acusó de haberse apoderado de un bolso con ropa del vehículo de una mujer y de una mochila conteniendo tarjetas de crédito, documentación y otros efectos personales de la propietaria del rodado; un Renault Sandero que se encontraba estacionado en avenida Julio A. Roca entre Belgrano y avenida Fontana, al momento en que para robar le rompieron uno de los vidrios laterales.
La policía le recuperó a la damnificada todas las cosas que le habían sustraído, algunas de ellas fueron entregadas por el propietario de un domicilio hacia el que uno de los maleantes había revoleado uno de los bolsos.


