Por primera vez en más de un siglo, España presenció un eclipse total de Sol el 12 de agosto, cuando la sombra de la Luna alcanzó la península Ibérica alrededor de las 20:30 h (hora de Madrid). Comunidades como Galicia, Asturias, Castilla y León, Madrid, Aragón, Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares experimentaron la franja de totalidad, mientras que en el resto del país pudo apreciarse de forma parcial.

El evento duró aproximadamente cuatro horas y media, aunque el oscurecimiento total del cielo se prolongó por menos de dos minutos, un margen breve que distintas agencias espaciales aprovecharon para realizar experimentos científicos.

Entre los proyectos más destacados estuvo el seguimiento de la sombra lunar con un avión de investigación WB-57 financiado por la NASA, con el objetivo de obtener nuevos datos sobre la corona solar, la atmósfera más externa del Sol que solo puede estudiarse con detalle durante los eclipses totales.

De forma paralela, el Proyecto Nacional de Globos Aerostáticos para el Eclipse, también respaldado por la NASA, llevó a estudiantes de diversas universidades de Estados Unidos a Islandia y España para lanzar globos científicos antes, durante y después del fenómeno, con el objetivo de analizar cómo el oscurecimiento temporal modifica las condiciones de la atmósfera terrestre.

La franja de totalidad recorrió el hemisferio norte de oeste a este, comenzando en el océano Ártico, continuando por el oeste de Islandia y cruzando el Atlántico Norte antes de llegar a la península Ibérica.



