El Juzgado de Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas N.º 4 levantó este lunes la medida perimetral que le impedía al exdiputado nacional Facundo Moyano acercarse a Candela Arizaga. La decisión se conoció después de que el dirigente se presentara a declarar en la causa judicial.
“Ya no había más elementos para sostenerla, así que está levantada la perimetral y ya puedo verla a Candela con normalidad”, afirmó Moyano al salir de la sede judicial, ubicada en la calle Suipacha al 150, en el microcentro porteño.
La medida se había dispuesto en el marco de una investigación por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. La semana pasada, Arizaga también había solicitado que se levantara la restricción y sostuvo ante la Justicia que no había sufrido violencia de género.
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“Ya pasaron tres meses de esto y queremos que se termine de una vez porque es desesperante no poder vernos, no poder hablar”, había expresado la joven tras la audiencia. También manifestó que nunca había pedido la medida perimetral y negó que Moyano la hubiera amenazado, condicionado o compensado económicamente para modificar su postura.
La causa se inició tras un episodio ocurrido el 4 de agosto, cuando cámaras de seguridad registraron a Arizaga corriendo semidesnuda por las calles del barrio porteño de Belgrano. Al referirse a lo sucedido, Moyano sostuvo que “no pasó nada” y afirmó que 24 testigos habían respaldado esa versión.
Pese al levantamiento de la restricción, la investigación judicial continúa y Moyano permanece imputado. Un informe elaborado por profesionales del Ministerio Público Fiscal porteño consignó indicios de culpabilización y naturalización de dinámicas vinculares en el relato de Arizaga, aunque aclaró que, a criterio del equipo, esos rasgos no condicionaban su relato ni su voluntad dentro del proceso.


