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Las vacaciones de invierno solían ser una temporada clave para los cines argentinos, pero este 2025 marcaron un récord negativo. Según datos de la consultora especializada Ultracine, se vendieron apenas 4.665.000 entradas, la cifra más baja desde 2009 (cuando se registraron 3.550.000) y una de las peores desde la crisis de 2001.

La entrada promedio ronda los $15.000 en la Ciudad y Provincia de Buenos Aires, lo que representa un gasto de $60.000 para una familia tipo de cuatro integrantes, sin contar los clásicos pochoclos o bebidas. El encarecimiento de la experiencia, sumado a una oferta de estrenos desfasada con las vacaciones argentinas, explica en parte el desplome de la concurrencia.

A diferencia del pasado, muchas películas estrenadas mundialmente no logran un buen desempeño local. Algunas de las más vistas durante el mes, como Jurassic World: Renace o F1: la película, llegaron semanas antes del receso invernal. Solo Superman y Los 4 Fantásticos: primeros pasos se lanzaron durante el receso.

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“El cine se volvió muy caro en comparación con otras recreaciones”, analizó el periodista Ezequiel Boetti. Y agregó que los problemas de programación y distribución también afectan: “Ya no se programa en función del público local”.

Camila Pereyra, directora de fotografía y creadora de contenido, apuntó a una pérdida de conexión con los espectadores: “¿Acaso no es el espectador el principal motor de la industria del cine?”. A pesar de las promociones bancarias y los precios diferenciados por día, las medidas no alcanzaron para repuntar la asistencia.

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Más allá del receso, el panorama anual también preocupa. En los primeros seis meses del año se vendieron 16,2 millones de entradas, un 6% menos que en el mismo período de 2024.

Mientras el cine nacional y las salas independientes buscan formas de resistir, el dominio de los “tanques” de Hollywood y la concentración de la cartelera plantean desafíos estructurales. La industria cinematográfica argentina enciende sus alarmas: la experiencia de ir al cine se vuelve cada vez más lejana para gran parte del público.

Fuente: Ámbito Financiero 

Foto: Archivo