Algunos peces contienen toxinas naturales o metales pesados que pueden causar desde malestares leves hasta intoxicaciones graves e incluso la muerte, advierten expertos.
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El consumo de ciertos pescados puede implicar riesgos importantes para la salud humana debido a toxinas naturales acumuladas por bacterias, algas o fitoplancton en la dieta de los peces. Estas sustancias no afectan ni el aspecto ni el sabor de la carne, pero pueden provocar complicaciones digestivas, neurológicas e incluso mortales.
Uno de los ejemplos más notorios es el pez globo o fugu, famoso en Japón. Este pez contiene tetrodotoxina, una potente neurotoxina que bloquea la transmisión de señales nerviosas, causando parálisis, insuficiencia respiratoria y muerte. Solo chefs con licencia oficial pueden preparar fugu, debido a su letalidad incluso en pequeñas cantidades.
Especies como la salema porgy (Sarpa salpa) pueden inducir alucinaciones visuales y auditivas tras su consumo, un fenómeno llamado ictioalileinotoxismo. Este efecto psicodélico ocurre de forma estacional, ligado a la dieta del pez, y ha valido a la especie el apodo de “el pez de los sueños”.
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La ciguatoxina, producida por dinoflagelados, representa un riesgo creciente en peces de arrecife como barracudas, morenas y pargos. Sus efectos sobre humanos incluyen náuseas, vómitos, diarrea, entumecimiento y alucinaciones, apareciendo tan solo 30 minutos después de la ingestión. El cambio climático intensifica este riesgo al favorecer la proliferación de dinoflagelados.
El mercurio, un metal pesado acumulado en especies grandes y grasosas como pez espada, tiburón y caballa gigante, actúa como neurotoxina y puede causar daños neurológicos, problemas renales y alteraciones en el desarrollo de niños y fetos. El riesgo aumenta con el consumo frecuente.
Expertos recomiendan verificar la procedencia del pescado, limitar la frecuencia de consumo de especies de riesgo y diversificar las fuentes de proteínas marinas. Estas precauciones ayudan a reducir los potenciales daños y promueven un consumo más seguro de productos del mar.
Los peligros asociados a peces como fugu, salema porgy y especies contaminadas por ciguatoxina o mercurio son una llamada de atención sobre la interacción entre especies marinas y factores ambientales, y subrayan la importancia de la educación y regulación en el consumo de pescado.
Fuente y foto: Infobae


