Un estudio científico advierte que la alimentación humana altera la conducta de estos primates y podría afectar su salud digestiva.
Un grupo de investigadores europeos detectó un cambio llamativo en el comportamiento de los macacos de Gibraltar: cada vez consumen más tierra, especialmente en zonas con alta presencia turística. El fenómeno, conocido como geofagia, no es nuevo en el reino animal, pero en este caso estaría directamente vinculado a la interacción con humanos.
Según el estudio, publicado en la revista Scientific Reports, los primates aumentan este hábito cuando consumen alimentos proporcionados por visitantes. A pesar de que está prohibido alimentarlos, los turistas suelen ofrecerles productos ricos en azúcar, sal y grasas, lo que altera su dieta natural.
Los especialistas sostienen que la ingesta de tierra podría tener una función “automedicadora”. De acuerdo con el investigador Sylvain Lemoine, la tierra actuaría como una barrera en el sistema digestivo, ayudando a reducir los efectos negativos de la llamada “comida basura”, como náuseas o diarrea.
LEE TAMBIÉN | ¿Por qué el 4 de mayo es el «día de Star Wars»?
El trabajo de campo incluyó la observación de distintos grupos de macacos, analizando frecuencia, cantidad y tipo de suelo consumido. También se registraron diferencias de comportamiento según edad, sexo y dinámica social, lo que permitió concluir que se trata de una práctica aprendida dentro de las comunidades.
Los científicos señalaron que este comportamiento es más frecuente en presencia de turistas y que algunos grupos muestran preferencias por ciertos tipos de tierra, especialmente la de color rojizo. Además, se observó que la práctica es común en hembras y puede darse tanto de manera individual como grupal.
Sin embargo, los expertos advierten que aún no hay certezas sobre los beneficios reales de este hábito. Existe la posibilidad de que la tierra esté contaminada y que, en lugar de ayudar, genere nuevos problemas de salud en los animales.
El estudio concluye que la influencia humana no solo modifica la dieta de estos primates, sino también sus conductas naturales. En ese sentido, remarcan la necesidad de respetar las normas y evitar alimentarlos, para preservar su bienestar y el equilibrio del ecosistema.
Con información de WIRED.


