El acto se realizó en la plazoleta del barrio Norte que lleva el nombre del abogado y dirigente radical, víctima de la última dictadura cívico-militar. El intendente Gerardo Merino destacó su compromiso con los derechos humanos y la democracia, y reivindicó la importancia de mantener vivo su legado.
Trelew rindió homenaje este lunes 19 de octubre a Mario Abel Amaya, al cumplirse 50 años de su fallecimiento. La ceremonia se desarrolló en la plazoleta del barrio Norte que lleva su nombre y contó con la participación del intendente Gerardo Merino, autoridades municipales, concejales, referentes políticos y vecinos que se acercaron a recordar la trayectoria del abogado y dirigente de la Unión Cívica Radical, reconocido por su compromiso con la democracia y la defensa de los derechos humanos.
Durante el acto, Merino destacó la figura de Amaya y sostuvo que fue “un gran militante radical, pero también un defensor de los derechos humanos que hasta dio su vida por defensa de los mismos”. El intendente también valoró la presencia de representantes de diferentes espacios políticos y remarcó que las causas vinculadas con las libertades fundamentales superan las diferencias partidarias. “Cuando se defiende la democracia, cuando se defienden los derechos humanos, cuando se habla de ideales políticos, trascienden los diferentes partidos políticos”, afirmó.
El jefe comunal resaltó además la posibilidad de escuchar a dirigentes y militantes que conocieron personalmente a Amaya y vivieron aquellos años de persecución política. Entre ellos mencionó al exgobernador Carlos Maestro y a otros referentes que compartieron experiencias con el abogado. Merino consideró que esos testimonios permiten dimensionar lo ocurrido durante la dictadura y comprender el compromiso de quienes enfrentaron la represión. “Uno estudia y lee lo que sabe de él, pero ellos la vivieron, vivieron también esas épocas nefastas de la Argentina”, expresó.
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Merino también recordó que Amaya no llegó a presenciar la recuperación democrática de 1983 ni el proceso judicial contra los responsables de la última dictadura. “Lamentablemente no lo pudo ver, no lo pudo defender, disfrutar, pero sí defendió y dejó el legado y por eso hoy lo estamos recordando”, manifestó. En esa línea, destacó la presencia de Encarnación, quien continúa participando de las actividades vinculadas con la memoria y los derechos humanos, pese a su edad y sus dificultades de salud. Para el intendente, el compromiso de quienes atravesaron aquella época representa un aporte fundamental para sostener la memoria colectiva.
La ceremonia contó con la participación de la presidenta del Concejo Deliberante, Claudia Solís, y los concejales Leonardo Ferrelli y Alicia Severich, junto con autoridades municipales. Durante el encuentro se entregó a representantes vecinales la ordenanza sancionada el 1 de octubre, mediante la cual se formalizó el nombre de la plazoleta “Dr. Mario Abel Amaya”. Nacido en Dolavon en 1935, Amaya fue abogado, dirigente radical y activista reformista universitario. Durante la última dictadura cívico-militar fue detenido y desaparecido, y su trayectoria quedó ligada a la defensa de los derechos humanos y las instituciones democráticas.
Además del reconocimiento histórico, Merino se refirió a las tareas de recuperación del espacio público donde se realizó el homenaje. Según explicó, los trabajos incluyeron limpieza, mantenimiento de los árboles, recuperación del riego y la forestación, reparación y pintura de los juegos y la instalación de una nueva garita de colectivo. El intendente señaló que las mejoras se realizan con el aporte de los contribuyentes y el trabajo de los empleados municipales, con el objetivo de que los vecinos puedan disfrutar de los espacios públicos de su propio barrio. De esta manera, el homenaje a Amaya quedó vinculado tanto a la reivindicación de su legado como a la puesta en valor de un lugar de encuentro para la comunidad.



