La provincia de Corrientes enfrenta una grave emergencia por las intensas lluvias que azotan la región desde hace más de una semana. En la localidad de San Luis del Palmar, el avance del agua obligó a evacuar a más de 130 personas, mientras decenas de familias permanecen autoevacuadas por precaución. Según datos oficiales, las precipitaciones acumuladas alcanzaron 300 milímetros en menos de quince días, provocando anegamientos en barrios enteros y zonas rurales.
El intendente René Buján advirtió que “el número total de afectados es mucho mayor”, debido a que muchos vecinos decidieron quedarse en sus casas por temor a robos o por resguardar sus pertenencias. La situación se agravó tras el desborde del Riachuelo, que superó los 4 metros debido al alto caudal del río Paraná, lo que impide el normal drenaje de las aguas.
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Los equipos de Bomberos Voluntarios, personal municipal y fuerzas de seguridad trabajan sin descanso para asistir a las familias damnificadas. En total, se habilitaron tres centros de evacuación: el salón cultural, el SUM municipal y el albergue Mbaya Soto, que ya se encuentra colmado. En los refugios se brinda alojamiento, comida caliente, frazadas y artículos de higiene.
El temporal también afectó la infraestructura vial. La Ruta Nacional 12 fue cortada de forma preventiva por un hundimiento en el kilómetro 1187, cerca de Itá Ibaté, mientras que la Ruta Provincial 6 permanece cerrada entre Mburucuyá y Santa Rosa por riesgo de colapso del pavimento. Las autoridades de Vialidad Nacional recomendaron evitar circular por la zona hasta nuevo aviso.
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En algunos barrios, como Virgen del Rosario, Inmaculada y Cruz de los Milagros, los equipos de salud y rescate debieron ingresar en canoas para llevar medicamentos y alimentos. “Desde el miércoles estamos con el agua hasta la cintura”, relató un vecino a Radio Dos. A pesar del peligro, muchos habitantes optan por no abandonar sus hogares. El municipio pidió colaboración con colchones, frazadas, alimentos no perecederos y artículos de limpieza, mientras continúa la asistencia a los damnificados.
Fuente: Infobae.


