Foto: Sayed Hassan/Getty Images (TyC Sports).
El viernes, en La Bombonera, la «Albiceleste» enfrentará al combinado africano, uno contra el que nunca jugó pero que presenta una joven pero rica historia.
Tras la suspensión de la Finalissima frente a España, la Selección Argentina reorganizó su calendario y confirmó dos amistosos internacionales. El primero será ante Mauritania, un rival poco habitual que se presentará el próximo viernes en el estadio de La Bombonera.
El seleccionado africano cuenta con una historia relativamente reciente en el profesionalismo. Si bien el fútbol en el país avanzó en las últimas décadas, la mayoría de sus clubes mantienen estructuras semiprofesionales y muchos jugadores deben complementar su actividad deportiva con otros trabajos.
En los últimos años, la federación impulsó un proceso de nacionalización de futbolistas nacidos en Europa pero con raíces mauritanas. Esta estrategia permitió elevar el nivel competitivo del equipo y sumar variantes en distintas posiciones del campo.
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Uno de los casos más destacados es el de Djeidi Gassama, extremo del Rangers, nacido en Francia y recientemente incorporado al seleccionado. También se suma Oumar Ngom, mediocampista del Lecce, otro ejemplo del perfil internacional que busca consolidar el equipo.
Gracias a este proceso, Mauritania logró clasificarse a tres de las últimas cuatro ediciones de la Copa Africana de Naciones, un avance significativo para una selección históricamente relegada. Sin embargo, en esas participaciones apenas consiguió una victoria.
Otra particularidad del fútbol mauritano es que su último campeón de liga no pertenece al país. Se trata del Al-Hilal Omdurman, que debido a la guerra civil en Sudán se trasladó y compitió en Mauritania, donde terminó consagrándose campeón de la temporada 2024/25.
Fuente: TyC Sports.


