Médicos Sin Fronteras (MSF) pidió públicamente el desmantelamiento inmediato del sistema de distribución de alimentos en Gaza, impulsado por Estados Unidos e Israel a través de la Fundación Humanitaria en Gaza.
Desde su implementación hace un mes, el esquema ha provocado la muerte de casi 500 personas y ha dejado unas 3.000 heridas. Los centros de distribución están fortificados y rodeados por alambres de espino, vigilancia armada y montículos de tierra.
«La forma en que se distribuyen los suministros obliga a miles de palestinos, privados de alimentos durante más de cien días, a recorrer largas distancias y luchar por las sobras», señaló Aitor Zabalgogeazkoa, coordinador de emergencias de MSF en Gaza.
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Los testimonios recogidos por la organización describen escenas de caos extremo. «Los trabajadores dejan los palés, abren la verja y permiten el ingreso masivo, lo que genera peleas por el último grano de arroz», afirmó MSF.
Además, muchos palestinos son heridos de bala al intentar acceder antes de tiempo, cruzar alambres o acercarse durante la confusión que reina en los puntos de distribución.
MSF advirtió que este sistema «degrada deliberadamente a la población palestina, obligándola a elegir entre morir de hambre o arriesgar la vida por suministros mínimos».
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La organización exigió que Israel y sus aliados levanten de inmediato el bloqueo a la entrada de alimentos, combustible, suministros médicos y ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.
«Este esquema no es humanitario. Es una trampa mortal diseñada para aparentar asistencia mientras perpetúa el sufrimiento», concluyó el comunicado de MSF.
Fuente: DW.
Imagen: Ebrahim Hajjaj/REUTERS.


