El andinista se descompensó cerca de Plaza de Mulas y debió ser evacuado en helicóptero mediante una arriesgada maniobra aérea en plena altura. La rápida intervención evitó una tragedia en la cordillera mendocina.
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Un operativo de alta complejidad se desplegó en el corazón de la cordillera de Mendoza cuando un guía de montaña de 40 años sufrió dos convulsiones mientras descendía del Aconcagua, a unos 4.200 metros de altura.
El episodio ocurrió en la zona de Cuesta Brava, muy cerca del campamento Plaza de Mulas, uno de los principales puntos de apoyo para expediciones en el cerro más alto de América. La emergencia activó de inmediato a la Patrulla de Rescate, guardaparques y al médico del parque provincial.
Según trascendió, el guía se desplomó durante el descenso y presentó dos crisis convulsivas en menos de 15 minutos. El personal de rescate le administró oxígeno y medicación para estabilizarlo, pero el cuadro obligaba a evacuarlo con urgencia para evitar una nueva descompensación.
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A esa altitud, la menor presión de oxígeno y las condiciones extremas multiplican los riesgos. Cada decisión debía tomarse con precisión quirúrgica en un terreno hostil, con pendiente pronunciada y viento de montaña.
Mientras el descenso comenzaba a pie, un helicóptero sobrevolaba la zona evaluando alternativas. No existía un lugar apto para aterrizar, por lo que el piloto, Horacio Pedro Freschi, optó por ejecutar una maniobra de “vuelo estacionario”.
La aeronave permaneció suspendida en el aire, sin tocar tierra, mientras los rescatistas aseguraban al andinista y lo izaban a bordo en plena montaña. La operación, de altísima complejidad técnica, fue registrada en imágenes que luego circularon en redes sociales.
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En altura, donde el aire es más liviano y la capacidad de sustentación del helicóptero disminuye, este tipo de maniobras requiere máxima pericia y coordinación entre piloto y rescatistas.
Gracias al rápido accionar del equipo y a la maniobra aérea, el guía fue trasladado de inmediato a un centro de salud para su evaluación y tratamiento.
Fuentes del operativo indicaron que la intervención oportuna permitió compensarlo a tiempo y evitar que el cuadro se agravara en un entorno donde cualquier complicación puede volverse crítica en cuestión de minutos.
El rescate volvió a poner en evidencia los riesgos de la actividad de alta montaña en el Mendoza y la importancia de contar con equipos entrenados para responder en condiciones extremas.
Fuente y foto: MDZ


