La referente de la Agrupación Marítima 25 de Noviembre, Mujeres de Mar, Mónica Monteros, reiteró el reclamo por la apertura de una mesa de diálogo con empresas armadoras y representantes gremiales para abordar la situación laboral de las trabajadoras marítimas que buscan acceder a puestos embarcados en la flota pesquera.
Según explicó, hace más de un mes que la agrupación viene realizando gestiones y presentaciones formales ante la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), distintas empresas armadoras y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), sin haber obtenido respuestas concretas.
“Presentamos notas, hasta ahora no hemos tenido respuesta de nada, no nos han llamado, no nos notificado, hacen oídos sordos al pedido nuestro” expresó la dirigente.
Además, subrayó “No estamos pidiendo que ya nos embarquen; estamos pidiendo una mesa de diálogo, que no la estamos consiguiendo, ni por el gremio ni por parte de los empresarios”.
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La referente sostuvo que la situación laboral de las mujeres vinculadas a la actividad pesquera es cada vez más compleja y aseguró que muchas continúan acercándose al muelle con la esperanza de conseguir una vacante. Incluso señaló que algunas trabajadoras optaron por trasladarse a otros puertos en busca de oportunidades laborales. “Acá suben hombres y mujeres no” planteó Monteros.
La referente de Mujeres de Mar, recordó que años atrás era habitual encontrar mujeres integrando las tripulaciones de los buques pesqueros. “Antes se embarcaban hasta dos, tres. Llegamos a andar seis mujeres” y añadió “hoy en día no, cero”.
Además, destacó que las trabajadoras cuentan con la documentación y habilitaciones necesarias para desempeñarse en la actividad marítima, “tenemos la libreta al día” expresaron las mujeres.
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Monteros también cuestionó que, mientras las mujeres no son convocadas, las vacantes continúan siendo ocupadas por hombres. En ese sentido, consideró que existe una situación de desigualdad que debería ser revisada por las empresas y los organismos competentes.
Ante la falta de avances a nivel local y nacional, la agrupación evalúa elevar su reclamo a organismos internacionales. “No vamos a bajar los brazos. Consideramos que se trata de una situación de discriminación y, si es necesario, vamos a presentar notas ante organismos internacionales para que nuestra situación sea escuchada”, concluyó Monteros.


