La actriz Kelley Mack, reconocida por su papel de Addy en The Walking Dead, falleció a los 33 años luego de una dura batalla contra un glioma, un tipo de tumor que afecta al cerebro y la médula espinal. La noticia fue confirmada por su hermana a través de un sentido mensaje publicado en redes sociales.
“Kelley falleció en paz el sábado por la noche, acompañada por su amorosa madre Kristen y su fiel tía Karen”, escribió su hermana en el posteo que rápidamente conmovió a miles de fanáticos. “Una luz tan brillante y ferviente ha transitado al más allá, donde todos eventualmente debemos ir”, agregó.
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Según el mensaje, Mack será homenajeada en una “celebración de vida” el próximo 16 de agosto en Ohio, su estado natal. “Ella querría que todos supieran lo mucho que los ama”, expresó su hermana, quien también destacó la fortaleza de la actriz: “Estoy tan jodidamente orgullosa de ella”.
Kelley Mack comenzó su carrera en cine y televisión participando en diversas producciones independientes. Además de su rol en The Walking Dead, fue parte de series como 9-1-1 (2019), Chicago Med (2022) y proyectos como Unusual Suspects, Not Your Average Joe y Unscrewed.
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Su partida generó una profunda tristeza entre colegas, fanáticos y productores que la recordaron por su carisma, talento y calidez humana. En las redes sociales, muchos la despidieron compartiendo imágenes de mariposas, símbolo con el que, según su familia, Kelley ya se manifestó desde el más allá.
Fuente: Noticias Argentinas.
Foto: Vanatis.


