Vera Vigevani de Jarach, sobreviviente del fascismo italiano y madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, falleció a los 97 años. Huyó a la Argentina a fines de la década del ’30 con su familia para escapar de las leyes raciales y genocidas de la Italia fascista, y décadas más tarde enfrentó otro drama: la desaparición de su única hija, Franca, durante la dictadura militar.
Nacida en Milán el 5 de marzo de 1928, Vera llegó a Buenos Aires en barco junto a su familia. Su infancia se vio truncada por el exilio y las circunstancias de la guerra, pero desarrolló una profunda pasión por la educación y la cultura. Trabajó como periodista en ANSA y se casó con Jorge Jarach, con quien tuvo a Franca, joven brillante que fue secuestrada a los 18 años en 1976 y víctima de los vuelos de la muerte en la ESMA.
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A partir de entonces, Vera dedicó su vida a la búsqueda de su hija y la defensa de los derechos humanos. Fue parte de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, se sumó a Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y fundó la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina. Además, impulsó homenajes y actividades de memoria en escuelas y espacios de la exESMA para visibilizar a los desaparecidos.
En 2024, Vera recibió la doble ciudadanía argentina, un reconocimiento simbólico de su compromiso con el país que la acogió y donde libró su lucha incansable. Durante toda su vida, su frase emblemática “Nunca Más el Silencio” reflejó su convicción de que la memoria y la verdad son herramientas fundamentales para la justicia y la democracia.
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La noticia de su fallecimiento fue recibida con profundo pesar por compañeros y organizaciones de derechos humanos. “Vera querida, compañera inteligente, culta y alegre, estarás en cada paso de quienes nos sigan. La sonrisa de Franca seguirá siendo la bandera de innumerables jóvenes”, señalaron desde Madres Línea Fundadora en un comunicado oficial.
Fuente: Página 12.


