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Se trata de una de las competencias más exigentes del calendario internacional, la cual está compuesta por 1,9 kilómetros de natación, 90 de ciclismo y 21 de running.
La imagen de Nicolás Cabré con la medalla en la mano y el gesto de agotamiento reflejó el punto más alto de un desafío extremo: completar el Ironman 70.3 San Juan, una de las competencias más exigentes del calendario internacional.
La prueba se desarrolló en la provincia de San Juan, con largada en el Dique Punta Negra, donde más de 1.200 atletas de 35 países afrontaron un recorrido compuesto por 1,9 kilómetros de natación, 90 de ciclismo y 21 de running.
El actor relató que logró completar con normalidad las etapas iniciales, pero que el verdadero desafío apareció en el tramo final. “Nadé normal, hice la bici normal y cuando me tocó correr exploté por todos lados”, expresó sobre el momento crítico que lo llevó al límite físico.
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Durante la etapa de running, Cabré debió alternar caminatas con trote debido al agotamiento y reconoció que pensó en abandonar en reiteradas ocasiones. Sin embargo, decidió continuar hasta cruzar la meta, incluso caminando, en una muestra de determinación personal.
Más allá del tiempo registrado, que fue el más alto en sus participaciones, el actor valoró el significado de la experiencia. La competencia se convirtió en una prueba de resiliencia, en la que el objetivo principal fue superar sus propios límites.
El apoyo del público y de su familia resultó clave para sostener el esfuerzo en los momentos más difíciles. La jornada, que finalizó en el Teatro del Bicentenario, dejó una postal emotiva y consolidó al evento como uno de los más importantes del deporte en Argentina.
Fuente: Infobae.


