La batalla legal entre Elon Musk y OpenAI toma un nuevo giro, con la respuesta de la compañía a las acusaciones del magnate. Musk busca despedir a Sam Altman y recuperar el control de la empresa, pero OpenAI contraataca exponiendo conflictos internos y ambiciones desmesuradas del fundador de Tesla.
Según la versión de OpenAI, Elon Musk tenía una actitud despótica, buscando acumular todo el poder en la empresa. Se revela que Musk quería ser el CEO, fusionar la compañía con Tesla y mantener un control absoluto como accionista mayoritario y en la junta directiva, una propuesta que iba en contra de la misión de OpenAI.
El comunicado de OpenAI, firmado por los fundadores Greg Brockman, Ilya Sutskever, John Schulman, Sam Altman y Wojciech Zaremba, destaca la negativa de aceptar términos que permitieran a un individuo tener control total sobre la empresa. Este conflicto interno pone de manifiesto las tensiones en la dirección de OpenAI.
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El despido de Sam Altman, su alianza con Microsoft y su posterior regreso a OpenAI evidencian la complejidad interna de la empresa. Mientras algunos fundadores defienden un buen clima laboral, la versión de OpenAI no difiere significativamente de la forma en que Elon Musk dirige sus otras empresas.
El enfrentamiento entre Elon Musk y OpenAI no solo revela tensiones internas, sino que también plantea interrogantes sobre la gestión y dirección de empresas influyentes en el campo de la inteligencia artificial. La respuesta de OpenAI pone de manifiesto la lucha por el control y la influencia en el ámbito tecnológico.
FUENTE: Infobae.


