El fiscal general de Comodoro Rivadavia dialogó con Radio 3 y se refirió a la causa que tiene como imputado a Nicolás Raúl Cerecero.
El fiscal general de Comodoro Rivadavia, Facundo Oribones, brindó detalles en Radio 3 sobre la investigación por el homicidio de Bernardino Villarroel, ocurrido el pasado 2 de marzo en el barrio Kilómetro 5. La causa tiene como imputado a Nicolás Raúl Cerecero, quien actualmente se encuentra con prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial.
El fiscal explicó que la investigación formal comenzó tras la audiencia de apertura y que el Ministerio Público cuenta con seis meses para reunir pruebas. “El imputado está garantizado por el estado de inocencia y nos corresponderá a nosotros derribar ese estado con la investigación que llevemos adelante durante este plazo”, señaló Oribones durante la entrevista.
Uno de los elementos que surgieron en los primeros días de trabajo es la posible existencia de una deuda entre la víctima y el acusado, lo que podría haber sido el detonante del crimen. Según detalló el fiscal, Cerecero inicialmente fue considerado testigo, pero con el avance de la investigación comenzaron a surgir indicios que lo colocaron bajo sospecha.
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En ese sentido, también se analiza la posible participación de otras personas en el hecho. Un vecino de la víctima declaró haber escuchado más de dos voces durante el episodio. “Será materia de investigación. Habrá que reentrevistarlo y determinar si efectivamente existió la participación de más personas”, indicó el fiscal.
El estado en el que fue hallado el cuerpo de Villarroel es otro de los aspectos que complejiza la causa. Según explicó Oribones, el cadáver presentaba más de 50 lesiones, entre costillas fracturadas, dedos quebrados y múltiples heridas. “La cantidad de lesiones nos permite asemejarlo a una especie de tortura. Aun así, la teoría principal es que la causa de muerte fueron traumatismos craneales”, sostuvo.
Además, la Fiscalía investiga la existencia de focos de incendio en el lugar del hecho. “Desde el primer momento que empezamos a investigar este caso como un homicidio, nuestra teoría es que la intención de generar ese fuego fue eliminar evidencia”, explicó Oribones, quien remarcó que los estudios genéticos que se realizarán sobre el cuerpo podrían aportar datos clave para determinar si hubo más implicados.


