El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos informó que más de 5.600 personas murieron en Haití en 2024 debido a la violencia de las pandillas, superando en mil las cifras de 2023. Este alarmante incremento refleja la grave situación que vive el país caribeño, donde los grupos armados controlan la mayor parte de la capital, Puerto Príncipe.
Volker Türk, representante de la ONU, destacó que estos números no logran transmitir la magnitud de los horrores sufridos por la población haitiana. En su comunicado, Türk subrayó la violencia extrema e incesante a la que están sometidos los habitantes del país.
Uno de los episodios más cruentos del año fue la masacre de diciembre en Cite Soleil, organizada por el líder del grupo Wharf Jeremie, que dejó un saldo de al menos 207 personas asesinadas. Este suceso incluyó prácticas atroces como descuartizamientos y quemas de víctimas, muchas de las cuales eran personas mayores acusadas de prácticas de vudú.
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La situación en Haití ha empeorado a pesar de los esfuerzos internacionales, incluida una misión liderada por Kenia y respaldada por Estados Unidos y la ONU. Sin embargo, la influencia y la organización de las pandillas han crecido, exacerbando la crisis humanitaria en el país.
La inestabilidad política, que lleva décadas afectando a Haití, ha sido un caldo de cultivo para la expansión de estos grupos violentos. La falta de un gobierno funcional y los altos niveles de pobreza continúan alimentando el ciclo de violencia y desesperación en la región.
Fuente: DW.
Imagen: Odelyn Joseph/AP/picture-alliance.


