La fuerza política del candidato presidencial peruano Roberto Sánchez, Pedro Castillo y aliado del exmandatario encarcelado, anunció que presentará una denuncia para investigar un supuesto “complot” que habría derivado en la caída del entonces jefe de Estado en diciembre de 2022. La acusación surge en plena campaña electoral de Perú y apunta a sectores políticos, judiciales y mediáticos.
La polémica se desató tras declaraciones de Miguel Ángel Torres, compañero de fórmula de Keiko Fujimori, quien aseguró que la salida de Castillo fue resultado de “una suma de esfuerzos” entre periodistas, congresistas y el Ministerio Público. Desde Juntos por el Perú interpretaron esos dichos como una admisión de una presunta conspiración contra el gobierno elegido en 2021.
Torres afirmó en una entrevista televisiva que “sacar al señor Castillo no fue sencillo” y sostuvo que distintos sectores actuaron coordinadamente para lograr su salida del poder. Las expresiones generaron fuerte repercusión política debido a la sensibilidad que aún mantiene la crisis institucional que atravesó Perú tras el intento fallido de disolver el Congreso.
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El entorno de Sánchez recordó que Castillo ganó las elecciones presidenciales de 2021 por un estrecho margen frente a Fujimori y denunció que desde entonces enfrentó una permanente ofensiva política. El exmandatario fue destituido y detenido el 7 de diciembre de 2022 luego de anunciar el cierre del Congreso antes de que avanzara un nuevo pedido de vacancia en su contra.
El abogado del partido izquierdista, Roy Mendoza, aseguró que las declaraciones de Torres podrían constituir indicios de delitos como sedición o rebelión, al considerar que existió un plan para “deponer un gobierno legítimamente constituido”. Además, el exfiscal José Domingo Pérez vinculó a la exfiscal general Patricia Benavides con supuestas maniobras destinadas a generar inestabilidad política contra Castillo.
La futura denuncia también alcanzaría a congresistas que impulsaron la destitución presidencial y a mandos policiales que participaron en la detención del entonces mandatario. El caso vuelve a instalar el debate sobre la crisis institucional peruana y el enfrentamiento político que marcó el gobierno de Castillo hasta su caída.
FUENTE: EFE.
IMÁGEN: EFE/ Renato Pajuelo.


