Desde el miércoles 7 de abril un grupo de trabajadores autoconvocados del sector de salud de Neuquén, que reclaman por incremento salariales y mejoras en sus condiciones laborales, cortan una decena de rutas en la provincia patagónica, varias de ellas que son de acceso a las áreas productivas de Vaca Muerta.
Ante esta situación, la actividad petrolera en Vaca Muerta continúa frenada y en el sector ya estiman que las pérdidas económicas rondan los USD 27,5 millones. Según fuentes del sector, actualmente hay unos 45 equipos de perforación, fractura y terminación que no pueden operar por los bloqueos, lo que generó una pérdida de producción de unos 2 millones de metros cúbicos y alrededor de 5.000 barriles de petróleo diarios. Otros 10 equipos podrían detener su actividad en los próximos días si no pueden ser abastecidos.
Estos datos se desprenden de las estimaciones que realizan a diario las empresas petroleras que operan en la formación no convencional neuquina, que vieron afectada sus actividades en la provincia con casi 30 cortes de ruta que mantienen prácticamente paralizada la actividad petrolera.
Esta situación no sólo afecta la producción de las áreas de gas y petróleo, sino que también compromete el abastecimiento de combustible en toda la Patagonia Norte, lo que se refleja en colas de kilómetros de automóviles para cargar en aquellas estaciones de servicio que logran abastecerse.
En ese sentido, se estima que hay 70 estaciones de servicios de todas las banderas con algún tipo de faltante de combustible en Neuquén y Río Negro debido a la imposibilidad de despachar camiones con normalidad. Es por ello que las compañías vienen trabajando, para poder llegar a todas las localidades, con esquemas logísticos alternativos, pero llevará varios días poder normalizar el abastecimiento.
Las fuentes del sector consultadas, indicaron que las afectaciones a nivel industria incluyen unos 45 equipos de perforación, fractura y terminación que no pueden operar a causa de los bloqueos.
Además, se registra una pérdida de producción de unos 2 millones de metros cúbicos y alrededor de 5.000 barriles de petróleo diarios, volumen que aseguran se hace mayor a medida que pasan los días. De esta manera, las pérdidas económicas acumuladas para el sector rondan una suma de más 25 millones de dólares, aseguraron.
Además, se calcula que hay alrededor de 3 millones de metros cúbicos diarios comprometidos para el Plan Gas que no llegarán a estarán a tiempo para el invierno, una situación ya advertida la semana pasada por el Secretario de Energía, Darío Martínez.
Esta situación, se anticipa, obligará al Estado a cortar el gas para las centrales eléctricas y la industria, o a suplantarlo por líquidos más caros que se deben importar como el gasoil y el fuel oil que se utilizan para la generación eléctrica de las centrales térmicas.
Si bien el gas domiciliario no se puede interrumpir, la menor previsión de los volúmenes de gas de la formación de Vaca Muerta se genera por la imposibilidad de conectar pozos ya terminados y finalizar aquellos que ya están perforados.
Los principales cortes totales se mantienen en las rutas de Neuquén a la altura de Añelo, Zapala, Plaza Huincul, San Patricio del Chañar, Picún Leufú, Chos Malal y Villa La Angostura.
A semanas de comenzar los días más fríos del invierno, y en consecuencia del incremento estacional de la demanda, el Gobierno espera picos de hasta 150 Mm3 diarios, cobertura afectada por la baja hidraulicidad de las represas, y una caída del 30% en los volúmenes que podrá exportar Bolivia este año.


