La posible retirada de 20.000 soldados estadounidenses de Europa genera preocupación entre los líderes del Viejo Continente. Según informó The Washington Post, fuentes diplomáticas consideran que esta medida podría debilitar el flanco oriental de la OTAN en un momento de tensiones con Rusia.
Un diplomático de la OTAN señaló que no sería sorprendente que estas tropas regresen a su base en EE.UU., ya que su despliegue inicial se produjo en respuesta a la crisis ucraniana. Sin embargo, líderes europeos temen que esta decisión forme parte de las negociaciones entre Washington y Moscú, tras el reinicio del diálogo bilateral bajo la administración de Donald Trump.
El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, declaró recientemente que Europa debe asumir un papel más activo en su seguridad. Mientras tanto, la presencia militar estadounidense en el continente ha fluctuado entre 75.000 y 105.000 efectivos desde 2022, con 63.000 estacionados de forma permanente.
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Desde Moscú, el presidente Vladímir Putin ha rechazado categóricamente las afirmaciones sobre una posible amenaza rusa a Europa. En una entrevista con Tucker Carlson, afirmó que la OTAN exagera la situación para justificar su postura militarista y que Rusia no tiene intención de iniciar un conflicto.
Ante este panorama, los líderes europeos buscan asegurarse de que cualquier reducción de tropas no sea interpretada como una concesión a Moscú. La incertidumbre sobre el futuro de la seguridad en la región sigue creciendo, mientras EE.UU. redefine su estrategia en Europa.
Fuente: RT.
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