El glaciar 79ºN, ubicado en el extremo noreste de Groenlandia, experimentó una pérdida extrema de espesor, disminuyendo más de 160 metros por año desde 1998, según mediciones realizadas por el Instituto Alfred Wegener (AWI). Este fenómeno es atribuido al impacto del calentamiento global, con el agua cálida del océano erosionando la mayor lengua de hielo flotante de Groenlandia.
Investigadores del AWI desplegaron dispositivos de medición avanzados en el glaciar 79ºN, utilizando tecnología de radar por helicóptero para analizar una parte de difícil acceso de esta masa de hielo. Los datos recopilados, combinados con mediciones satelitales y vuelos de investigación, revelan un panorama alarmante.
El estudio señala que las altas temperaturas del aire están provocando la formación de lagos en la superficie del glaciar, cuyas aguas fluyen a través de enormes canales en el hielo hacia el océano. Estos procesos, junto con la influencia de corrientes oceánicas cálidas en la cavidad debajo de la lengua flotante, han contribuido a un fuerte adelgazamiento del glaciar en las últimas décadas.
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Una de las observaciones más preocupantes es la formación de un canal de 500 metros de altura en la parte inferior del hielo, indicando un proceso de erosión significativo. Aunque las tasas de derretimiento han disminuido desde 2018, los investigadores advierten que la estabilidad futura del glaciar sigue siendo incierta.
El estudio subraya la urgente necesidad de comprender y abordar los impactos del cambio climático en las regiones polares, ya que la pérdida de hielo en el glaciar 79ºN podría acelerar el aumento del nivel del mar en el futuro.
FUENTE: El Mundo.


