Foto de archivo.
El alerta creció tras el ataque a un perro ocurrido el domingo por la tarde, mientras niñas jugaban en una zona boscosa del barrio El Arenal.
La presencia de jabalíes en sectores urbanos de Esquel generó alarma entre los vecinos del barrio El Arenal, donde en los últimos días se multiplicaron los avistamientos de animales salvajes circulando entre viviendas y espacios recreativos. La preocupación creció tras el ataque a un perro ocurrido el domingo por la tarde, mientras niñas jugaban en una zona boscosa cercana.
El episodio fue relatado por Bruno Peláez, vecino del sector, quien explicó que sus hijas habían salido a jugar entre las 18 y las 19 horas cuando el perro de la familia ingresó a unos arbustos y fue atacado por un jabalí. “Le abrió una de sus patas, la panza y también el pecho. Lo lastimó muchísimo”, detalló.
Peláez advirtió además que la situación pudo haber terminado de manera mucho más grave. “Por suerte estaba el perrito. Si los nenes estaban solos, capaz que el jabalí los atacaba”, expresó con preocupación sobre el riesgo que representan estos animales para las familias del barrio.
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Según explicaron los propios habitantes, los jabalíes ya no permanecen únicamente en zonas alejadas o cercanas a Laguna La Zeta, sino que se instalaron dentro del ejido urbano. “En el Arenal vivimos alrededor de 60 familias y es una zona donde mucha gente sale a caminar”, señaló el vecino.
La presencia de los animales dejó de ser una sospecha aislada luego de que varios residentes compartieran videos en grupos vecinales donde se observan distintos ejemplares e incluso piaras desplazándose por el sector. Los vecinos creen que los jabalíes se asentaron atraídos por la abundancia de alimento, especialmente manzanos y plantas de murra presentes en patios y alrededores.
Ante la situación, Fauna y la Policía del Chubut comenzaron a coordinar acciones para implementar un plan de contingencia que permita retirar a los animales de manera segura. Además, la comunidad pidió evitar intentos de caza por cuenta propia con armas de fuego, al advertir que cualquier disparo en una zona densamente poblada podría poner en peligro a niños y vecinos.


