En los últimos meses, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) atraviesa una situación de renuncias docentes vinculadas a la crisis salarial y la pérdida del poder adquisitivo, un fenómeno que se replica en distintas facultades del país y que ya comienza a impactar en el desarrollo de las carreras.
La falta de docentes y de reemplazos afecta la planificación académica y complica la continuidad normal del dictado de clases, especialmente en carreras vinculadas a las ingenierías, donde la disponibilidad de profesionales es más limitada.
El vicedecano de la UTN Facultad Regional Chubut, Alejandro Canio, explicó que la institución se encuentra realizando esfuerzos para sostener la actividad académica y contener el impacto de las bajas.
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“Hemos tenido colegas que han renunciado porque no han podido soportar la situación. Es una situación que se ha vuelto insostenible”, señaló.
Canio indicó que, ante cada renuncia, la facultad debe recurrir a mecanismos excepcionales para garantizar la continuidad de las cursadas.
“Tenemos que echar mano a procedimientos de excepción, buscando interinatos para cubrir los espacios que dejan los docentes. No es lo ideal, pero es lo que tenemos previsto para poder sostener el dictado de clases”, explicó.
El directivo remarcó que la prioridad es evitar que los estudiantes pierdan clases y asegurar la continuidad de la formación, aunque reconoció las dificultades para reemplazar perfiles docentes especializados.
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“Es muy complejo encontrar el perfil adecuado, porque en este campo de la ciencia y la ingeniería se requiere una formación específica y un nivel académico que no siempre es fácil de reemplazar”, agregó.
Desde la institución señalaron que, si bien se han registrado acuerdos de actualización salarial, estos no alcanzan a revertir el deterioro del poder adquisitivo que supera el 50% en los últimos años, lo que continúa generando malestar en el sector docente, que se ve obligado a dejar las aulas, para continuar desarrollándose profesionalmente en el ámbito privado.
La situación genera preocupación en el ámbito académico, ya que el sostenimiento de las carreras depende en gran medida de la estabilidad del plantel docente y de la capacidad de respuesta ante las vacantes que se producen.




