El presidente del Líbano, Joseph Aoun, afirmó que su Gobierno no cederá “ni un solo centímetro del territorio libanés” en el marco de las negociaciones abiertas con Israel, y rechazó las acusaciones de traición formuladas por el movimiento chií Hezbolá.
Las declaraciones del mandatario llegaron después de que el secretario general de Hezbolá, Naim Qasem, cuestionara las conversaciones directas entre Beirut e Israel, al considerar que cualquier acuerdo que no contemple la retirada israelí de los territorios ocupados constituye “una traición al pueblo”.
El 26 de junio, bajo el auspicio de Estados Unidos, Líbano e Israel firmaron un acuerdo marco con el objetivo de avanzar hacia una “paz duradera”. Sin embargo, el Gobierno israelí reiteró que mantendrá su presencia militar en el sur del territorio libanés hasta que Hezbolá complete su desarme.
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Frente a las críticas, Aoun sostuvo que las negociaciones representan una “guerra diplomática, sin derramamiento de sangre”, y defendió la estrategia de su administración para resolver el conflicto por la vía política.
El mandatario insistió en que el diálogo no implica renunciar a los reclamos territoriales del Líbano y remarcó que su Gobierno continuará defendiendo la soberanía nacional durante las conversaciones con Israel.
FUENTE: SPUTNIK
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