La Justicia los acusa de haber participado en el rapto de un joven de 24 años. También fue procesado un repartidor, sospechado de cobrar el rescate.
Tres inspectores de la Policía de la Ciudad fueron procesados con prisión preventiva por un secuestro extorsivo ocurrido en mayo en el barrio porteño de Bajo Flores. La víctima, un joven de 24 años, permaneció cautiva durante dos horas en su propio auto hasta que su familia pagó un rescate de 4.000 dólares y 1.500.000 pesos.
La jueza federal María Servini dispuso los procesamientos a pedido del fiscal Eduardo Taiano, a cargo de la Fiscalía Federal N°3. Además de los policías, que pertenecían a la División Investigaciones Comunales 4, también quedó imputado un repartidor de 20 años cuya moto habría sido utilizada en la maniobra. Todos recibieron embargos por 50 millones de pesos.
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La investigación determinó que los efectivos usaron un vehículo no identificable de la fuerza como apoyo en distintas fases del secuestro. El análisis de cámaras de seguridad, el rastreo de teléfonos y los registros del sistema policial permitieron ubicarlos en los lugares y horarios del hecho.
El caso se inició cuando la víctima acudió a un encuentro pactado por la supuesta venta de unas zapatillas. Allí fue reducido con violencia, obligado a circular por la ciudad y a comunicarse con su familia para exigir el pago. Tras la entrega del dinero, fue liberado en Villa Soldati.
La magistrada subrayó la gravedad institucional del caso y consideró que los policías se valieron de su función para cometer el delito. Por la calificación de “secuestro extorsivo agravado y robo a mano armada”, enfrentan penas de hasta 25 años de prisión.
Los cuatro acusados continuarán detenidos en el Servicio Penitenciario Federal mientras la fiscalía avanza con medidas para identificar a otros posibles involucrados y profundizar el análisis patrimonial de los procesados.
Fuente y foto: fiscales.gob.ar.


