La crisis de vivienda en Portugal impulsó nuevas movilizaciones sociales, con cientos de jóvenes que instalaron carpas en la plaza Rossio, en el centro de Lisboa, para reclamar alquileres accesibles y respuestas de las autoridades. La protesta se realizó el sábado 17 de octubre y se sumó a una marcha que convocó a miles de personas en distintas ciudades del país contra el aumento del costo de vida y las dificultades para acceder a una vivienda.
Los manifestantes se concentraron alrededor de la estatua del rey Pedro IV, en una de las plazas más concurridas de la capital, con la intención de permanecer durante toda la noche. La iniciativa fue organizada por el movimiento Acampada de Lisboa por la Vivienda y tomó como referencia otras movilizaciones recientes impulsadas por jóvenes en España y en ciudades portuguesas como Oporto, donde también se instalaron tiendas de campaña para visibilizar el problema.
El principal reclamo está relacionado con el encarecimiento de los inmuebles y la pérdida de capacidad económica de quienes buscan alquilar. Según datos oficiales citados en el informe, los precios de la vivienda aumentaron un 124% entre 2015 y 2024, una suba que duplicó el incremento registrado en Europa durante el mismo período. La situación afecta especialmente a los jóvenes y a los habitantes de Lisboa, donde se concentra aproximadamente una cuarta parte de la población portuguesa.
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Durante la movilización, los participantes denunciaron las dificultades para sostener los gastos cotidianos y acceder a un hogar propio o alquilado. También cuestionaron las políticas de vivienda y reclamaron una mayor protección para los inquilinos frente al incremento de los alquileres. Las consignas exhibidas durante la marcha reflejaron el malestar por el costo de vida y la percepción de que los ingresos resultan insuficientes para afrontar los gastos habitacionales.
El primer ministro portugués, Luis Montenegro, reconoció que la población reclama respuestas y que existe malestar por lo que algunos sectores consideran una falta de medidas públicas suficientes. Sin embargo, también advirtió sobre los riesgos de trasladar al país escenarios de inestabilidad social como los registrados recientemente en Francia. Sus declaraciones se produjeron en medio de la expansión de las protestas por la vivienda, que comenzaron a ganar visibilidad en diferentes puntos del territorio portugués.
Las movilizaciones en Portugal se inscriben en un contexto de creciente preocupación por el acceso a la vivienda en distintas ciudades europeas. España también registra campamentos y manifestaciones vinculados con esta problemática. En Lisboa, los participantes buscan mantener el tema en la agenda pública y presionar para que se adopten medidas que permitan contener los precios y ampliar las posibilidades de acceso a una vivienda digna.
Fuente: DW.
Imagen: Ricardo Rocha/ZUMA/dpa/picture alliance.


