Cristina Kirchner presenta un ileo posoperatorio, complicación común después de intervenciones quirúrgicas abdominales, según confirmó el último parte médico del Sanatorio Otamendi.
Se trata de una parálisis intestinal temporal causada por el estrés quirúrgico y la manipulación de los órganos durante la operación realizada el sábado por la noche. No es una obstrucción mecánica, sino una suspensión fisiológica de la motilidad intestinal que requiere observación y tratamiento específico.
El equipo médico realizó una tomografía computada de abdomen que confirmó el diagnóstico de ileo posoperatorio. En respuesta, implementaron las medidas de soporte correspondientes para favorecer la resolución del cuadro. La ex mandataria continúa bajo tratamiento antibiótico endovenoso y mantiene el drenaje peritoneal, sin presentar fiebre hasta el momento.
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Según precisó el parte médico, se mantiene la indicación de internación hospitalaria hasta que el cuadro clínico se resuelva completamente. El ileo posoperatorio es una complicación esperada en algunos casos tras cirugías abdominales y generalmente se resuelve con tratamiento conservador en el transcurso de varios días. Los médicos del Sanatorio Otamendi continúan monitoreando de cerca la evolución de la paciente.
Kirchner fue intervenida de urgencia el sábado por la noche por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada. Su traslado al sanatorio porteño se produjo después de que médicos evaluaran sus síntomas en su domicilio de la calle San José 1111 y determinaran la necesidad de estudios más complejos. El traslado contó con la correspondiente autorización judicial, en medio de las restricciones que le impuso la justicia por su condena en la causa Vialidad.
Desde noviembre, Kirchner se encuentra bajo régimen de visitas limitadas que requieren autorización previa del tribunal. Las visitas están restringidas a tres personas, máximo dos veces por semana con duración de hasta dos horas. Esta medida se implementó tras difundirse imágenes de la ex presidenta recibiendo a economistas en su domicilio, lo que generó cuestionamientos sobre el cumplimiento de su prisión domiciliaria.


