El Gobierno oficializó este martes la renuncia de Eduardo Bustamante, hasta ahora secretario de Relaciones Exteriores y hombre de confianza de Gerardo Werthein en la Cancillería. La decisión, que no había trascendido previamente, fue confirmada a través del Decreto 491/2025 firmado por el presidente Javier Milei y el propio canciller.
Bustamante había ingresado al Ejecutivo en octubre pasado, durante la gestión de Diana Mondino, recomendado por el macrismo. Diplomático de carrera, fue cónsul general en Uruguay y ocupó puestos en embajadas de Angola y Pakistán. Además, es abogado, licenciado en Ciencias Políticas y cuenta con experiencia en seguridad internacional, terrorismo y crimen organizado transnacional.
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Su salida ocurre en medio de una reorganización interna impulsada por Karina Milei, quien en los últimos días también forzó la salida del jefe de Asesores, Demian Reidel. A diferencia de este último, que fue despedido con agradecimientos públicos, el decreto que aceptó la dimisión de Bustamante no incluyó palabras de reconocimiento.
El ahora exfuncionario había reemplazado a Leopoldo Sahores y llegó a la Cancillería en un contexto de creciente incorporación de figuras cercanas a Pro en áreas clave del Gobierno libertario. Antes de su paso por Relaciones Exteriores, trabajó en el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Mauricio Macri.
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Con su salida, la Cancillería queda nuevamente bajo el peso de las decisiones de la secretaria general Karina Milei y de los funcionarios cercanos a Santiago Caputo, como el secretario de Culto Nahuel Sotelo. La cartera de Werthein se reacomoda así en un clima de tensiones internas y creciente influencia de los libertarios más cercanos al Presidente.
Fuente: La Nación.
Foto: Infobae.


