Un estudio realizado por el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS-CONICET) reveló que el alga Undaria pinnatifida proporciona un hábitat nuevo y complejo para diversas comunidades de invertebrados marinos. La investigación se desarrolló en los intermareales de Baliza San Matías y Punta Verde, abarcando desde la primavera de 2021 hasta el invierno de 2022.
El trabajo, liderado por Andrea Arcángel junto a Catalina Di Rossi, Maite Narvarte, Patricio Pereyra y Lorena Storero, analizó tres microhábitats: el fronde o lámina del alga, el grampón, que funciona como estructura de fijación al sustrato, y el sustrato libre de Undaria. Las muestras fueron procesadas en laboratorio para identificar los invertebrados hasta el menor nivel taxonómico posible.
Según Arcángel, Undaria se distingue por su gran tamaño y estructura compleja: sus frondes pueden superar el metro de longitud y los grampones actúan como raíces que anclan el alga. Estas características la convierten en una especie formadora de hábitat, capaz de ofrecer refugio y microhábitats que favorecen la diversidad y la abundancia de invertebrados.
MIRÁ TAMBIÉN: Sigue abierta la convocatoria del Fondo Editorial Permanente de la Legislatura
Los resultados muestran que la presencia de Undaria incrementa la riqueza de especies y genera un ensamblaje más diverso y equitativo que el sustrato circundante. Además, se registraron diferencias estacionales en la composición y abundancia de los invertebrados, observándose menor diversidad en los frondes pero significativamente mayor en los grampones y en el sustrato sin alga.
El disco de fijación del alga resultó ser un microhábitat clave, proporcionando protección y estructura compleja para los invertebrados. Este efecto de refugio, aunque varía según la estación del año, confirma la importancia ecológica de Undaria en los ecosistemas costeros del Golfo San Matías.
“Undaria provee nuevo hábitat y estructura para los invertebrados, mostrando un efecto positivo en la diversidad y composición de las comunidades intermareales”, concluye Arcángel, destacando el valor de esta especie introducida como formadora de hábitat.


