Foto: Marcus Brandt/Bongarts/Getty Images (TyC Sports).
El otrora piloto alemán de Fórmula 1 está monitoreado médicamente las 24 horas y solo pueden visitarlo tres personas ajenas a su círculo familiar. Se mantiene el hermetismo sobre sus días en Suiza, a más de 11 años de su accidente en Los Alpes.
Michael Schumacher, uno de los máximos ídolos de la Fórmula 1, lleva más de once años alejado del ojo público tras el grave accidente que sufrió esquiando en los Alpes en diciembre de 2013. Su salud se convirtió en un tema rodeado de estricta privacidad.
En los últimos meses, se generaron rumores sobre su presencia en la boda de su hija Gina, en Mallorca. Aunque no hay imágenes por la prohibición de celulares, un medio alemán informó que hubo vuelos registrados desde su residencia en Suiza durante esos días.
Según el periodista Craig Scarborough, personas cercanas al entorno del piloto confirmaron que no habrá más actualizaciones oficiales. “No vamos a saber nada más de Michael”, aseguró en declaraciones a The Sun.
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El expiloto se comunica solo con los ojos, no puede hablar y recibe atención médica las 24 horas en su casa, que fue adaptada como clínica. En su tratamiento se incluye una terapia con células madre.
Corinna, su esposa, es la encargada de preservar su intimidad. Solo tres personas ajenas a la familia tienen permitido visitarlo: Ross Brawn, Gerhard Berger y Jean Todt, quien reveló que suelen ver carreras juntos.
En 2023, un intento de extorsión amenazó con revelar imágenes privadas. Los responsables fueron condenados a prisión. Mientras tanto, Schumacher es ahora abuelo y está rodeado del amor de su familia, que lo protege y acompaña en su recuperación.
Fuente: TyC Sports.


