El asteroide Dimorphos, objeto de un impacto sin precedentes por parte de la nave espacial DART de la NASA en 2022, ha revelado nuevos secretos sobre su estructura y origen, según un estudio recientemente publicado.
Inicialmente, se creía que Dimorphos, que orbita alrededor de su «hermano mayor» Didymos, era un cuerpo sólido. Sin embargo, investigadores han descubierto que es, en realidad, un montón de escombros provenientes de impactos anteriores en Didymos.
El impacto de la misión DART, que tuvo lugar a unos 11 millones de kilómetros de la Tierra, ha demostrado ser un éxito al analizar cómo afectó la órbita de Dimorphos alrededor de Didymos.
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El asteroide Dimorphos, con un diámetro de aproximadamente 160 metros, orbitaba alrededor de Didymos en poco menos de 12 horas. Sin embargo, tras el impacto de DART, el tiempo de cada órbita se redujo en más de media hora, según observaciones realizadas desde la Tierra por telescopios y un microsatélite italiano que acompañaba la misión.
Estudios recientes, como el publicado en Nature Astronomy por la especialista Sabina Raducan y el astrofísico Patrick Michel, sugieren que Dimorphos es una estructura frágil compuesta por una mezcla heterogénea de sílice y escombros pequeños.
Se cree que menos del 40% de estos escombros tienen más de 2.5 metros de diámetro, y la estructura del asteroide es notablemente porosa, lo que explica su fragilidad.
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Estos hallazgos son cruciales para comprender mejor la formación y evolución de asteroides como Dimorphos y su relación con otros cuerpos celestes en el sistema solar.
En el futuro, la sonda HERA de la Agencia Espacial Europea (ESA) jugará un papel fundamental al examinar Dimorphos con medios técnicos más avanzados, lo que permitirá obtener más información sobre su composición y estructura.
Este descubrimiento tiene importantes implicaciones para el estudio de asteroides cercanos a la Tierra y para comprender mejor su comportamiento y origen en el sistema solar.
Fuente: Télam


