Rusia cuestionó las recientes maniobras militares realizadas por la OTAN en el Ártico y advirtió que los ejercicios representan una demostración de capacidades y una preparación para un eventual enfrentamiento con Moscú.
El viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Alexandr Grushkó, sostuvo que las operaciones desarrolladas en la región constituyen una señal dirigida a Rusia. “En rigor, lo que está sucediendo ahora es una preparación para un enfrentamiento militar con Rusia”, afirmó.
Las declaraciones surgieron luego de que el Ministerio de Defensa del Reino Unido informara sobre la culminación de la Operación Atlantic City, realizada entre el 26 de agosto y el 4 de septiembre en la isla noruega de Jan Mayen, en el marco de la misión aliada Arctic Sentry.
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Los ejercicios reunieron a fuerzas aéreas, navales, marines y unidades de operaciones especiales del Reino Unido, Estados Unidos y Noruega. El despliegue se realizó en el mar de Noruega, una zona considerada de importancia estratégica para las operaciones en el extremo norte.
Durante las maniobras, las fuerzas participantes probaron sistemas de comunicaciones interconectados y redes de sensores bajo condiciones climáticas extremas. El objetivo fue mejorar la coordinación y capacidad operativa de las unidades desplegadas en altas latitudes.
Jan Mayen, ubicada a unos 1.000 kilómetros de la Noruega continental y aproximadamente a 1.500 kilómetros de las fronteras estratégicas de Rusia, fue el escenario de los ejercicios. Para Moscú, el despliegue constituye una señal de fuerza y eleva la tensión militar en el Ártico.


