La Fuerza Aérea de Ucrania informó que durante la noche del miércoles Rusia ejecutó uno de los mayores ataques aéreos de las últimas semanas, con 574 drones y 40 misiles lanzados contra distintas regiones del país, incluidas áreas del oeste cercanas a la frontera con la Unión Europea. Según el parte oficial, 546 drones y 31 misiles fueron derribados por las defensas ucranianas, aunque varios proyectiles impactaron en infraestructura civil.
En la región de Leópolis, las autoridades confirmaron la muerte de una persona y dos heridos, además de decenas de edificios residenciales dañados. El canciller ucraniano, Andriy Sibiga, denunció que Moscú atacó deliberadamente instalaciones no militares, entre ellas una planta de la multinacional estadounidense Flex en la ciudad de Mukachevo, donde 15 trabajadores resultaron heridos. Kiev sostiene que se trató de un ataque contra infraestructura “completamente civil”.
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El presidente Volodimir Zelenski aseguró que Rusia busca “sembrar terror” en todo el territorio, en momentos en que los países occidentales debaten nuevas garantías de seguridad para Ucrania dentro de eventuales negociaciones de paz. La ofensiva, que incluyó misiles hipersónicos Kinzhal y proyectiles Kh-101 y Kalibr, es considerada un mensaje de fuerza de Moscú ante la presión diplomática.
En respuesta, drones ucranianos atacaron la región rusa de Voronezh, dejando sin electricidad a varias aldeas y retrasos en trenes de pasajeros tras los daños en una estación de energía. También se registró un incendio en una planta industrial de Rostov, sin víctimas reportadas. El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber derribado 49 drones durante la noche.
Fuente: DW.
Foto: Stringer/REUTERS.


