El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos destaca la capacidad rusa de proyectar poder con misiles y drones, y recomienda que la OTAN refuerce defensa antimisiles y sistemas antidron.
MIRÁ TAMBIÉN | El 25% de las ucranianas sufrió violencia física o sexual desde el inicio de la guerra
La capacidad de Rusia para sostener la guerra en Ucrania «no muestra signos de debilitamiento», mientras la amenaza sobre el resto de Europa crece, advirtió este martes el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés) al presentar su Balance Militar 2026.
El director del IISS, Bastian Giegerich, señaló que pese a cinco años de conflicto, «hay pocos indicios de que Rusia pierda fuerza» y destacó la presión ejercida sobre las defensas ucranianas mediante el uso continuado de misiles de crucero, balísticos y drones de ataque unidireccional. Según el informe, incluso sistemas básicos como el drone Geran-2, versión modernizada del Shahed-136 iraní, pueden alcanzar objetivos en Europa con un radio de hasta 2.000 kilómetros.
Giegerich subrayó que esta situación evidencia la necesidad de que la OTAN incremente la inversión en defensa antimisiles, sistemas antidron y capacidades de ataque profundo.
MIRÁ TAMBIÉN | El Salvador: Condenas de hasta 597 años para 59 pandilleros por homicidios y tráfico de personas
En términos financieros, el IISS calcula que Moscú destinó en 2025 unos 186.000 millones de dólares a defensa, equivalentes al 7,3 % del PIB, frente al 6,7 % del año anterior. Aunque el gasto creció solo un 3 % en términos reales, desde 2021 se ha triplicado. Esto ha permitido a Rusia mantener operativa su maquinaria bélica, pese a los costes significativos impuestos por la guerra, y reducir las brechas en equipamiento que podrían ampliarse hasta 2030.
En cuanto a Europa, Ruben Stewart, investigador principal para guerra terrestre del IISS, consideró que el continente dispone de recursos suficientes para hacer frente a Moscú si se analizan los números de brigadas, carros de combate y sistemas de artillería. Sin embargo, destacó deficiencias en inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) y en la capacidad de atacar objetivos en profundidad, áreas en las que Europa sigue dependiendo de Estados Unidos, lo que limita su autonomía operativa.
Stewart enfatizó que la principal vulnerabilidad europea es política, especialmente la incertidumbre sobre la reacción de Washington ante un incidente bajo el Artículo 5 de defensa mutua. Aunque el apoyo estadounidense se mantiene, esta incertidumbre afecta la confianza en la alianza atlántica, concluyó el experto.
Fuente: EFE
Foto: Archivo


