El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió este lunes la respuesta oficial ante la llegada masiva de migrantes a Ceuta ocurrida a fines de julio y rechazó que las autoridades de Marruecos hayan promovido la crisis.
Sánchez afirmó que más del 90% de las aproximadamente 80.000 personas que ingresaron desde Marruecos los días 30 y 31 de julio ya regresaron a ese país. Según explicó, todavía permanecen unas 5.000 personas en Ceuta, entre ellas alrededor de 1.200 menores no acompañados.
Al referirse a las causas de la llegada masiva, el mandatario sostuvo que no existen informes de las fuerzas de seguridad españolas ni del Centro Nacional de Inteligencia que vinculen a las autoridades marroquíes con el episodio. Sin embargo, señaló a una supuesta “internacional ultraderechista” y mencionó la difusión de contenidos en redes sociales y la participación de distintos actores.
MIRÁ TAMBIÉN: Murió Édouard Balladur, ex primer ministro de Francia
Las declaraciones generaron una fuerte reacción de Israel. El canciller Gideon Saar calificó de “mentira descarada” la acusación de Sánchez sobre la difusión de información engañosa por parte de Israel y cuestionó duramente la gestión del mandatario español frente a la crisis.
Mientras el Gobierno sostiene que continúa investigando el origen de la situación, la población de Ceuta y distintos sectores políticos cuestionan la respuesta oficial. El Ejecutivo de la ciudad autónoma, la oposición e incluso algunos aliados del Gobierno consideran que la actuación de Sánchez fue lenta e insuficiente.
La crisis migratoria tendrá un nuevo capítulo esta semana, con movilizaciones convocadas frente a ayuntamientos de todo el país y la posterior comparecencia de Sánchez en el Congreso de los Diputados para explicar la actuación del Gobierno ante la masiva llegada de migrantes a Ceuta.


