La segunda vuelta presidencial en Perú continúa sin una definición clara. Con más del 94% de las actas escrutadas, el candidato de izquierda Roberto Sánchez logró una ajustada ventaja sobre Keiko Fujimori, en una elección marcada por la paridad y la expectativa por los votos aún pendientes de revisión.
Sánchez, considerado el heredero político del expresidente Pedro Castillo, alcanzaba el 50,03% de los sufragios, mientras que Fujimori reunía el 49,9%, según los datos difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). La diferencia era inferior a los 10.000 votos.
El resultado sigue abierto debido a que todavía deben analizarse actas impugnadas que contienen alrededor de 450.000 votos. Este proceso podría extenderse durante varios días antes de que se conozca oficialmente quién será el próximo presidente del país.
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Ante la incertidumbre, ambos candidatos llamaron a la calma y coincidieron en que respetarán el resultado final. Sánchez se mostró confiado y optimista, mientras que Fujimori pidió paciencia y serenidad hasta que concluya el escrutinio definitivo.
La elección enfrentó a la líder conservadora, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, con Sánchez, quien disputa por primera vez la presidencia. Para Fujimori se trata de su cuarto intento de llegar al Palacio de Gobierno.
Analistas consideran que se trata de un empate técnico y advierten que la tendencia aún podría revertirse. El próximo gobierno tendrá por delante el desafío de combatir la creciente inseguridad y superar la inestabilidad política que llevó a Perú a tener ocho presidentes desde 2016.
Fuente: DW.
Imagen: Stifs Paucca/REUTERS.


